viernes, 17 de octubre de 2008

Mi Corazón me Recuerda

De Jaime Sabines

Me presto este poema de Sabines para recordar a Alejandro,  su viaje nos recuerda que el tiempo ido no volverá, yo se que algún día, sin tiempo ni manecillas de reloj nos volveremos a juntar.

 Ale

Mi corazón me recuerda que he de llorar
por el tiempo que se ha ido, por el que se va.
Agua del tiempo que corre, muerte abajo,
tumba abajo, no volverá.
Me muero todos los días
sin darme cuenta, y está
mi cuerpo girando
en la palma de la muerte
como un trompo de verdad.
Hilo de mi sangre, ¿quién te enrollará?
Agua soy que tiene cuerpo,
la tierra la beberá.
Fuego soy, aire compacto,
no he de durar.
El viento sobre la tierra
tumba muertos, sobre el mar,
los siembra en hoyos de arena,
les echa cal.
Yo soy el tiempo que pasa,
es mi muerte la que va
en los relojes andando hacia atrás.

miércoles, 30 de julio de 2008

Ama Bien - Acton Institute

La solución a la pobreza

Al hambre

A la injusticia

No nace en los gobiernos

En leyes y decretos

O en grupos de poderFoto nena

La solución llega de las personas

Individuos, seres humanos

En contacto unos con otros

En comunidad

En solidaridad

En libertad

La solución a la pobreza

No comienza con un movimiento

Con una demanda

O con una campaña

La solución a la pobreza comienza conmigo

La solución al hambre comienza conmigo

La solución a la injusticia comienza conmigo

Comienza conmigo, conmigo, conmigo

Y con vos

Escucha

Aprende

Habla

Ora

Predica

Enseña

Lidera

Sigue

Se

Haz

Piensa

Trabaja

Ama

BIEN

martes, 11 de marzo de 2008

Un Gajo de Corazón

Gajos - Mario Benedetti

DSC01278

"Puede existir un gajo de corazón
que no traiciona,
que lava sus hechizos
en una sangre fiable
que sin pausa bombea.

No traiciona,
es decir que no sufre cuando sufre
el resto de la hechura.

Suele haber un gajo de corazón
que se queda cuando todos se van,
es decir cuando viajan las piernas,
la barriga, el pescuezo, las rodillas, el sexo.
Un gajo que se queda porque asume su sitio
en las tallas de veras/ las salvadas
de un pánico amoroso/las curadas
con bálsamos del alma.

El resto del difícil corazón
es más propenso
a la tentación de la lujuria,
a la fascinación de los que ganan,
a las promesas de los píos.
Sólo con ese gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en la sangre fiable que sin pausa bombea,
se puede sobrevivir en el vacío,
mientras se aprende a respirar".

martes, 29 de enero de 2008

Traición a Tristeza

 

Abrazo con poesíaAnoche después de leer tu mensaje me senté en la cama, estiré mis piernas respiré un minuto y empecé de nuevo, letra a letra, palabra por palabra.

Frases de Lorena, vida de Lorena, alma de Lorena volcadas por completo en la fría pantalla de la computadora que esta vez me sonreía, lloraba y abrazaba todo en un solo gesto, luego de repetir varias veces la lectura me levanté, caminé hasta la cocina y puse la caldera al fuego, necesitaba un té y una canción, tal vez dos.

Mientras Anna Pukachova cantaba en Ruso la canción cuatro de su disco, empecé a desmenuzar lentamente lo que sentía, y poquito a poquito apareció Tristeza, se fue acercando despacio como si desconfiara, miró para todos lados y finalmente se acomodó como pudo en el estrecho espacio que encontró en mi corazón.

Instalada como en su casa, hasta parecía que era ella la que me pedía la segunda taza de té, obviamente la complací y entré a escuchar a Calamaro cantando “Lorena….. es muy buena cuando quiere…” .

Se nota que esta canción le gusta a mi nueva compañera, me la pidió unas cinco veces hasta que al fin le dije que no sea cargosa y escogí la próxima, parece que se enojó por que por un rato no dijo palabra, como pesaba su silencio ya me estaba hundiendo en el sillón cuando apenas escuché su fina voz.

- Sos un mal agradecido vos, me dijo con un tono medio de reproche y llanto, ¿Quién te acompaña cada vez que te dan de a palos, te olvidan o te menosprecian?

- Seguro que no es la cara bonita esa que se hace llamar Felicidad o la fácil de cuernos de Alegría, esas seguro que ni asoman, no se le acercan a los perdedores, ellas están de fiesta por donde sale el sol.

- En cambio yo siempre lista para acompañarte en las buenas o en las malas….. lástima que solo me dejes entrar en las malas.

- Ya me decía Soledad, dejalo que se pudra solo, que aguante si es tan valiente como dice, pero yo nada, dale con correr tras tuyo apenas me das un poquito de bola.

Yo, la verdad, no sabía que decirle, me sentía un traidor, un cobarde traidor – Disculpame - , apenas me salió, esto de pedir disculpas siempre es cosa jodida, - no lo hice queriendo vos sabes como es uno, se confunde y no se da cuenta de lo que hace…… -

La hubieses visto sonreír, como le brillaban los ojos, y yo como con cuerda, - siempre te he querido y he guardado un lugar para vos en mi corazón - y todas esas vainas que uno dice cuando está en conquista, la cosa es que al final se quedó a dormir conmigo.

Esta mañana cuando me llamaste casi me caigo de la sorpresa, estabas arrepentida de lo que me habías puesto por “mail”, me amabas, no me querías dejar, era lo único para vos y me pedías que nos tomáramos un café en nuestro boliche de siempre.

Me vestí apresuradamente, salí corriendo tras tuyo olvidando a Tristeza en casa, tomamos nuestro café, nos besamos largamente y pasamos todo el día juntos.

Por eso no entiendo que apenas unas cuantas horas después me vuelvas a rajar como a un perro con pulgas, abandonándome a mi suerte.

Pero no te sientas mal porque no estoy solo, sin esperarlo me vino a buscar, apareció por el pasillo primero su sombra y luego tímidamente ella, me miró con recelo y pareció detenerse, casi me quedo callado, pero sin saber por qué le dije – bienvenida….. Tristeza -

miércoles, 23 de enero de 2008

Eli y Chachín

Hace algunos días me encontré con mi amigo poeta Mariano de La Fuente, con una emoción que parecía lo iba a hacer llorar, me relató atropelladamente que en una pequeña casa del barrio de Las Panosas había encontrado solemne y discreta, pura y al borde de la desaparición una pared pintada con las palabras Eli y Chachín.

La famosa pintada que era común en nuestra ciudad hace veinte años le había traído reminiscencias del pasado hasta el punto de que en un inusitado arranque de inspiración ya había escrito quince poemas y eso que solo habían transcurrido dos horas desde su afortunado hallazgo.

Su explicación continuó en el Gattopardo tomando un café a media tarde, Mariano dominaba detalles de una relación que yo desconocía y que según pude percibir él también, sin embargo su febril agudeza de poeta se había encargado de fantasear, “En 1984 quedaban pocos manzanos del casco viejo que no tuviesen una pared pintada con el famoso mensaje, la pareja se hizo un juramento de cubrir todos los manzanos de El Molino, Las Panosas, San Roque y La Pampa hasta antes del 1985”, continuaba relatando con énfasis que le parecía una ardua tarea teniendo en cuenta el tamaño de estos barrios, pero decía que ambos estaban empecinados en cumplir con su promesa, ya que de lo contrario ellos perderían lo más sagrado que tenían, su amor.

En ese instante, otro arrebato de inspiración cogió de sorpresa a mi amigo poeta, sacó una lapicera de su bolsillo y garrapateó un par de estrofas en una servilleta y se despidió en forma apresurada, se fue agradeciendo por el café y dejándome con la historia a medias.

Me quedé sentado mirando a La Plaza, reflexioné que a mí me parece antipático y abusivo que se pinten las paredes de nuestra ciudad, creo que Eli y Chachín sentían un amor tan grande que tenían la necesidad de hacerlo conocer al mundo entero, ese mundo que para nosotros es Tarija, su cruzada estaba más allá del bien y del mal y se guarda en la memoria de muchos tarijeños que recuerdan a la joven pareja caminando por la ciudad, gente que al igual que mi amigo de La Fuente siente un cosquilleo en el estómago cada vez que algún acontecimiento lo enfrenta a la nostalgia del tiempo pasado.

La Flor de Polietileno

El paisaje es hermoso visto desde San Andrés en una temprana mañana de verano y con el sol apenas posándose en las laderas de Zola y Pinos Norte, las nubes grises y azul plomizo, anunciantes futuras de lluvia tardía, cubren las cabezas de los cerros mientras la luz tenue de la madrugada va cediendo paso a los inminentes calores que llegarán con el mediodía.

Visitar el campo tarijeño es siempre un acontecimiento grato, PICT0006el paseo de ese día a orillas del río de Zola prometía juntar la esencia de lo que nosotros conocemos como amor a la tierra; naturaleza, amigos, vino y el benigno aire de nuestra comarca.

Sin embargo en el trayecto fuimos observando como la basura dispersa a la vera del camino agredía nuestros sentidos y destruía el frágil equilibrio del ecosistema, la lista de deshechos que pudimos observar es larga y diversa, desde cascotes de diferentes tamaños y orígenes, hasta pedazos de partes de máquinas y autos en desuso, pasando por miles de bolsas de plástico de todo tipo y color.

Las bolsas de plástico, ese bendito invento que sirve en nuestros días para contener cualquier cosa que pueda comprarse en la calle, estampillas, agujas, peras, papas, tela, etc. ese invento que relegó al baúl del olvido a las bolsas para hacer mercado, al papel periódico tan sabiamente reciclado por las vendedoras de la recova, ese invento abundante que casi no cuesta nada y que por lo tanto puede malgastarse y dispensarse a manos llenas y que hoy “adorna” las zonas periféricas de las ciudades y el corazón de nuestros preciados rincones campestres.

Esas flores de polietileno, como irónicamente las llama Luis Rico, en una canción donde con mucho sentimiento le implora a la gente para que tome conciencia del inmenso daño que hacen esos pedazos de materia de poco peso y de larguísima duración, que están ahora por todo el campo colgadas de manera grotesca y terrorífica de los molles, churquis y cuanto árbol encuentran en su camino.

Adornos de la miseria que poco a poco regamos por los campos y las ciudades, sobras del desarrollo que estarán presentes como legado egoísta dentro de cientos y miles de años después de que todos nosotros ya nos hayamos ido.

Bolsas de todo tamaño y color que por su uso indiscriminado y tonto en la mayoría de los casos, son innecesarias. O que alguien me explique por qué en una bolsa negra que contiene papas se coloca otra bolsa que contiene locotos y una tercera que contiene cebollas, el ejemplo podría repetirse hasta el absurdo con medias, calzoncillos y pantalones o con tornillos, rodamientos y focos, así hasta el infinito.

Mientras no tengamos una cultura de reciclaje, donde separemos nuestros desperdicios para que luego estos sean procesados por plantas adecuadas para ello, podríamos hacer un esfuerzo para usar menos bolsas de plástico, volver al bolsón de las compras, al papel periódico, a la canasta o a las bolsas de papel, por último no usar una bolsa cuando así se pueda.

Cuando así lo hagamos estaremos arrebatándole una bolsa al viento, que siembra flores de polietileno.

La Revancha de los Valientes

Desafiando una interminable y penosa travesía, Isaac Attié se hizo a la mar junto a sus hermanos, dejando atrás Belén. Ciudad donde nació dieciséis años antes y según sus joviales bromas había sido vecino de Jesús. Después de un largo peregrinar llegó a Tarija, por esas mágicas razones que son solo visibles al espíritu decidió establecerse en la precaria villa.

Con la tenacidad y constancia del migrante emprendió negocios que con el transcurrir del tiempo le hicieron un hombre próspero, a pesar de haber comenzado de cero. Vendió desde agujas de origen inglés hasta finas telas de la India, fabricó hielo y cigarros que con placer saboreaba en las soleadas y polvorientas tardes de verano, y participó de una manera u otra en casi todos los rubros comerciales de la Tarija de principios del siglo pasado.

Pero esta no es una historia más del migrante exitoso porque el “Turco Rubio”, como cordialmente le conocía la gente, cambió la faz de su nuevo hogar de una forma tan radical que ha decir de Dn. José Fernández y Mostajo fue “El Arquitecto de Tarija”, título nunca mejor otorgado ya que gracias a los doce años en la conducción de la Alcaldía de Tarija, la villa a la cual llegó se convirtió en la ciudad que conocemos ahora.

Obras importantes y trascendentales arribaron de la mano del alcalde sin sueldo; la dotación de agua y alcantarillado para la ciudad, el Palacio de Justicia, el empedrado y asfaltado de la ciudad, el nuevo edificio de la Alcaldía, la Biblioteca Municipal, el Cementerio General, donde nos cuentan pasaba largas horas del día trabajando en mangas de camisa codo a codo con los obreros, haciendo a las veces de capataz.

Isaac Attié era un valiente, el carácter y templanza con que acompañaba cada una de sus decisiones le despejaron el camino para llevar adelante sus proyectos, si por un momento hubiese sucumbido a las críticas y acusaciones de las turbas de chantajistas, ignorantes, malaleches y traidores que siempre están dispuestos a acusar, a levantar el dedo, a propagar falsas acusaciones y rumores, Tarija no tendría desde hace mas de sesenta años la fisonomía de ciudad que tiene.

No sabemos, ni nos interesa saber quienes le pusieron piedras al camino del “Turco Rubio”, pues saboreamos su legado, la revancha de los valientes, cada vez que acudimos al Cementerio a honrar a nuestros antepasados o a la Biblioteca Municipal en busca de algún documento, esa sutil alegría porque alguien lo haya hecho por nosotros y para el bien general.

Ganamos todos porque Isaac era tenaz y honesto, y con sus obras por fin abrió para Tarija las puertas del siglo XX cuando ya habían transcurrido cuarenta años del mismo, ganamos todos porque su ejemplo aun retumba en los oídos de los valientes de ahora, que tienen el compromiso de abrir las puertas del siglo XXI antes de que transcurran decenas de años.

Séneca le apuntaba a Lucilio “Todos, cuando favorecen a otros, se favorecen a sí mismos; ...el valor de toda virtud radica en ella misma, ya que no se practica en orden al premio: la recompensa de la acción virtuosa es haberla realizado”, Attié siguió al pie de la letra el consejo y esperamos que en esta ciudad haya muchos que así lo hagan.